LOS MILAGROS DE NUESTRA SEÑORA DE GONZALO DE BERCEO
Ángel Moreno García

Esta obra es un buen ejemplo del mester de clerecía, cuyos rasgos veíamos en el artículo anterior, compuesta por el riojano Gonzalo de Berceo en el siglo XIII.
Debido al auge que experimentó el culto mariano desde el siglo XI, se desarrolló toda una literatura de milagros que recorre los siglos XII a XIV. A esta corriente pertenece la obra enunciada, que sigue el denominado manuscrito Thott, colección de veintiocho narraciones en latín sobre la Virgen.
Los Milagros comienzan con una introducción alegórica en la que se pinta una pradera, el locus amoenus clásico, pero con una lectura divina, donde podemos ver las perfecciones de María. Después, continúa una serie de veinticinco milagros. En todos ellos, apreciamos una Virgen todopoderosa, que recompensa a sus fieles, aunque hayan pecado, y castiga con dureza a aquellos que no siguen su doctrina.
La estructura de la obra se corresponde a la composición de los retablos de la época: inserción de diversas estampas o cuadros de un mismo tema. La acción es muy simple, formada por la unión de tres elementos principales y tres protagonistas básicos: la tentación, realizada por el diablo; la caída sufrida por el pecador y el milagro obrado por María.
De esta forma, gracias a ella, se salvan del infierno borrachos, ladrones y una monja embarazada; ayuda a un comerciante de Constantinopla en apuros; incluso representa el pogromo antisemita (milagro XVIII, por ejemplo).
Tiene en cuenta el público al que se dirige, por lo que cultiva lo novelesco, lo patético y lo lírico, con un tono familiar, sencillo, con un fuerte didactismo, mueve a la devoción mariana, defiende la preservación del orden social establecido, en definitiva, transmite valores y conceptos al pueblo analfabeto con un lenguaje reconocible por éste. Todo ello lo maneja Berceo con verdadera maestría.
Y como no hay teoría sin práctica ni práctica sin teoría, animo, pues, al lector a que disfrute de la obra con “un vaso de bon vino” de la tierra que vio nacer a uno de los escritores de referencia de la literatura medieval para ver en su esplendor lo que aquí se ha apuntado.